miércoles, 13 de junio de 2012

Anotaciones sobre el ser docente…….por Orfa Garzón (2012)



Para ser profesor universitario no es suficiente con ser profesional (abogado, ingeniero, economista, arquitecto, comunicador); para ser profesor de una “asignatura”, “módulo”, “materia”, al interior de un programa de formación profesional, no basta con dominar un campo de conocimiento: Física, Química, Biología, Matemáticas, Sociología. La creencia arraigada por largo tiempo de que educar era instruir, que enseñar era transmitir y que aprender era reproducir información favoreció en las universidades el convencimiento de que para enseñar es suficiente con saber.
Los profesionales abocados a la docencia universitaria han asumido ese rol desde la perspectiva de transmitir sus conocimientos a los estudiantes. Con un factor adicional: asociando transmisión con exposición. Buena parte de los salones de clase en las universidades han sido por mucho tiempo espacios de exposición; de exposición del saber del profesor frente a unos estudiantes que tratan de ser buenos receptores y repetidores para asegurar su sobrevivencia académica.
Simultáneo al reconocimiento, hoy, del papel determinante que juega el profesor en la calidad de la preparación de los nuevos profesionales, está el reconocimiento de la importancia de sus capacidades para hacer docencia. La formación docente es un campo estratégico de la investigación educativa actual en todos los niveles, incluyendo por supuesto el de la educación superior.
Llegar a ser docente universitario sin haber recibido previamente una preparación o capacitación específica es un hecho “laboral-académico” que plantea una serie de interrogantes de cara a esa nueva ocupación, a la forma de interpretarla y ejercerla, lo mismo que a sus efectos en el proceso de preparación de nuevos profesionales.
Las características inciertas, ambiguas y contradictorias que acompañan el ejercicio de la docencia, también están presentes en los procesos de preparación de los docentes. Por tanto, los interrogantes que se plantean surgen de la necesidad de explorar cómo enfrentan, perciben y resuelven el tránsito del ejercicio de su profesión, al de la docencia: si lo asumen como un campo distinto o simplemente como una prolongación coyuntural de su trabajo profesional; qué influencia tiene el rol de estudiantes que han jugado durante buena parte de su vida; si se limitan a replicar “los modelos” de quienes consideran fueron sus mejores profesores o, además, se apoya en el modelaje de los colegas docentes; si su inserción en la docencia universitaria los lleva a entrar en un proceso de autoformación; o si, además, encuentran que la institución les ofrece actividades o programas de cualificación para su nuevo oficio.
En el mismo sentido, se puede entonces considerar que el docente se va configurando en el proceso del aprender a enseñar, proceso que está condicionado por las exigencias del contexto. La sociedad actual se caracteriza entre otras razones por haber definido como valor ciudadano el conocimiento, el interés social se centra en la relación de los sujetos con el conocimiento, de allí la importancia que cobran los niveles de formación de los ciudadanos y la capacidad de innovación de los mismos. Una sociedad caracterizada por una economía en red, como la ha denominado Castells (2006), economía cuya productividad y poder están asociadas a la generación, procesamiento y transmisión de información más que de materias primas, la información constituye la materia prima, la tecnología va actuar sobre la información a diferencia de otros momentos donde la información actuaba sobre la tecnología.
En este contexto surgen inquietudes en torno a ¿cómo se plantea una profesión docente en una sociedad del conocimiento?, Cuál es el sentido de la enseñanza como profesión?, ¿cómo inciden el proceso de inserción y de desarrollo profesional docente en los procesos de enseñanza –aprendizaje?, entre otras. Inquietudes alrededor de las cuales se han generado reflexiones que centran como eje de la discusión al docente como fundamento básico de una sociedad del aprendizaje.
El proceso de aprender a enseñar es un proceso permanente que contempla tanto la formación inicial, la inserción inicial como la formación permanente. El aprender a enseñar se constituye en eje de la Profesión docente. La profesión docente se consolida a partir de dos elementos básicos: un cuerpo de conocimiento teórico –prácticos sobre el objeto de estudio y de intervención, y una relativa autonomía en el trabajo. El desarrollo de la profesión docente tendría que ver más con la consolidación de su profesionalidad referida a un proyecto pedagógico relacionado más con la calidad interna de la enseñanza como profesión, en aspectos éticos, epistemológicos, teóricos, prácticos mas que con la profesionalización como proyecto sociológico relacionado con la dignidad y status social de sus miembros (condiciones de trabajo, nivel de retribuciones y la consideración social de sus miembros).
El desarrollo profesional docente era asumido como problema político, administrativo y técnico, en los últimos años se ha constituido en objeto de estudio, en tanto que se asume que la transformación de la institución educativa y la calidad de los procesos que allí se desarrollan pasan por la modificación de la función docente y el enriquecimiento de su desarrollo profesional.
El desarrollo profesional docente universitario es definido como cualquier “intento sistemático de cambiar la práctica, creencias y conocimientos profesionales del docente universitario, hacia un propósito de mejora de la calidad docente, investigadora y de gestión. Este concepto incluye el diagnóstico de las necesidades actuales y futuras de una organización y de sus miembros y el desarrollo de programas y actividades para la satisfacción de estas necesidades”. El desarrollo profesional se concibe como un proceso continuo, como proceso de construcción profesional, basada en la mejora profesional, a través del cual afronta las problemáticas de la enseñanza y va desarrollando habilidades cognitivas y meta cognitivas que le permiten la valoración de su trabajo profesional.
Estas razones sitúan el interés de este modulo en la formación Pedagógica de los docentes universitarios.



No hay comentarios:

Publicar un comentario